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Las enseñanzas en este sitio Web fueron dadas por el Espíritu Santos sobre un periodo de muchos años.  Ellas han sido escritas con muchas oraciones, ayuno e imploración a Nuestro Señor Dios. Ellas enseñan como caminar con Jesucristo de nacimiento a muerte. 

Si usted tiene preguntas sobre estas enseñanzas, puede contactar al hermano Don Ragsdale en la siguiente dirección: don@skywatchmin.org


LA FAMILIA CRISTIANA

EL ESTADO DE PRECAÍDA

El Altísimo creó el hombre. El Altísimo respiró en la nariz del hombre el Soplo de Vida y el hombre se convirtió en un Ser Vivo. El hombre fue creado y dado el Espíritu Santo para que morara dentro de el para que el hombre fuera el compañero del Dios Altísimo.

El Altísimo llevó animales al hombre para  encontrar un ayudante adecuado. Cuando no pudo encontrar ninguno, el Altísimo sacó del hombre e hizo la mujer, quien fuera la ayudante del hombre.

La mujer fue hecha del hombre y le fue dado el orgullo y las emociones del hombre de tal manea que el hombre quisiera a la mujer para poder volver a ser un ser completo. Parte del hombre le fue quitado para hacer a la mujer y el hombre queriendo ser un ser completo, deseó y amó a la mujer para poder ser un ser completo nuevamente.

Así que el hombre y la mujer, juntos serían un ser completo como también espiritualmente. El Altísimo miró al hombre y se dirigió a el con respecto al Jardín del Edén, mucho antes de formar a la mujer y aún después de formar a la mujer.

Cuando la mujer fue engañada, debido a sus emociones y orgullo interiores, el hombre decidió participar en el pecado. El Altísimo confrontó al hombre de su gran pecado, no a la mujer. En el estado desobediente de decadencia, mientras el hombre y la mujer empezaron a morir ya que la muerte espiritual se realizó cuando desobedecieron la Palabra de Dios, Dios aun los confrontó y los retuvo.

LA CAÍDA

Cuando la Caída del Hombre se llevó a cabo, todo en el hombre se volvió decadencia, un estado de muerte a la espera del tiempo. El proceso de pensamiento del hombre, sin tener más el Espíritu Santo que lo guiara y lo controlara, se convirtió en un proceso decadente de desesperanza ya que el sabía que estaba muriendo, el tiempo llegaría al final y el moriría.

El hombre y su ayudante fueron sacados del Jardín del Edén. Y el camino hacia el fue custodiado para evitar que el hombre regresara. El hombre estaba solo, sin el Espíritu del Dios Viviente para guiarlo, para controlar su proceso de pensamiento, para realizar la Voluntad y el Gusto del Altísimo.

EL PRIMER ESTADO CARNAL DE LA FAMILIA

El hombre tuvo relaciones con su ayudante y nació un ser semejante, sin tener el Espíritu de Dios morando en su interior, uno sin vida, uno que empezó a morir desde que fue concebido. Este ser que nació tenia el hombre completo morando en su interior, ya que tenía ambos hombre y mujer en su interior. 

El primer hombre nacido de los seres de la oscuridad (no de seres de Luz o con el Espíritu Santo morando en su interior) fue nombrado Caín. Nació un segundo hijo, a quien se le nombró Abel. A medida que crecían en decadencia, el primero nacido en la oscuridad mató al segundo nacido de la misma oscuridad. Las emociones oscuras del hombre llamado Caín, cometieron el asesinato.

Caín fue alejado de su padre y su madre, maldecido por Dios y marcado para que todos lo vieran, el debía vivir y no morir físicamente sino hasta que fuera su tiempo.

Nació un tercer hombre del hombre y la mujer, llamado Seth.  De las generaciones de este hombre vendría la mujer, que llevaría la Semilla de la Vida, la Salvación de la Humanidad, el Cordero de Dios, la Palabra Viviente, el Único, quien restauraría al Hombre a Dios para que volviera a tener la presencia interior del Espíritu Santo.

Esta fue la primera familia.  Esta fue la primera familia de oscuridad. Esta fue la primera familia con el primogénito lleno de asesinato y engaño, el segundo nacido para morir a temprana edad a manos de su hermano mayor y el tercero nacido para llevar la Semilla de la Esperanza a través de generaciones por venir. Hubo otros hijos e hijas de la oscuridad nacidas del primer hombre y mujer que se convirtieron en oscuridad.

EL PROPÓSITO PRINCIPAL DE LA FAMILIA CARNAL

Esta no es la familia instituida por el Altísimo.  Es la acción resultante de la oscuridad, con mentes, emociones y almas nacidas de la oscuridad, sin Luz alguna. Estas criaturas son seres de la decadencia, no de Dios, habiéndose  convertido ellos mismos en dioses de este mundo, soberanos de la propia voluntad. Ellos buscan volverse como Dios, siendo auto motivados por la oscuridad, para instalar sociedades humanísticas, sobreponerse a la maldición y mantener la raíz principal de la oscuridad de la propia redención para la raza humana en su rebelión contra el Altísimo. Esta familia sucumbe a la auto preservación como su principal motivación.

LOS OBSTÁCULOS DE LA FAMILIA CARNAL

En la medida que cada miembro de la familia, especialmente el padre y la madre, acoge la Cristiandad, se les abre un nuevo mundo para ellos y el antiguo mundo se desvanece y muere. Si el creyente continua con los valores y costumbres del antiguo mundo, entonces la muerte del individuo no esta completa y el Reino se ve impedido de avanzar en la vida del Creyente.  A través de tal falta de negación, vendrán la fuerzas de la oscuridad y el Creyente comenzará a  tropezar para luego caer y eventualmente su amor disminuirá y volverán a sus viejas costumbres, de acuerdo con las escrituras, "el perro retorna a su vómito".

Si, el señor toma las vías carnales de la misma manera como "vómito", algo que se bota, excepto en el reino animal, el cual lo vuelve a comer.

Son estos creyentes caídos o creyentes que tropiezan que obstaculizan y muchas veces impiden que los demás Creyentes  continúen en su elección de la Cristiandad.  Estos son los que ponen las reglas y las regulaciones, las fuerzas y cadenas y sujeciones del resto de aquellos creyentes que desean buscar y realmente abrazar la fe en la verdad, que impide y evita que los Creyentes verdaderos lleguen a Cristo. Esto debe detenerse. Los verdaderos Creyentes deben alejarse y dejar atrás aquellas cadenas que los atan a las decadencias del mundo y sus valores.

Ahora, más que nunca, los verdaderos creyentes deben estar dispuestos a salir de sus hogares con sus familias en la mitad de la noche, sin nada. Ellos deben tener la voluntad de negarse a ellos mismos el confort de la familia terrenal y sus valores. El estado emocional de amor que viene del estado carnal destruirá al Creyente, si no se les lleva a la cruz.

Mientras no se nieguen a ellos mismos y no caminen en el camino de Cristo, su llamada Cristiandad estará en peligro.

DE LA FAMILIA CARNAL A LA FAMILIA CRISTIANA

La familia que ha salido de la oscuridad tiene que experimentar muchos cambios, alejándose a si misma de las costumbres, tradiciones culturales y religiones existentes.

En la medida que cada miembro se acerca a Cristo, sus ojos se abren más y más al Reino de Dios. Conforme pasa el tiempo, se revela más Luz y el miembro de la familia se alejará de la familia carnal hacia su nueva familia, la familia cristiana, el Cuerpo de Cristo.

Los miembros de la familia experimentarán una persecución con palabras y posible violencia durante el proceso de crecimiento, para finalmente llegar a un entendimiento y fe para dejar el reino terrenal atrás. Esto es porque la familia terrenal no quiere rendirse a lo que ellos afirman, tienen derecho de poseer. Esto es un estado muy serio y se necesita mucha determinación.

Siguiendo la palabra del Señor, cada Creyente tiene que hacer su propia escogencia de seguir a Cristo, sin importar los obstáculos que puedan sobrevenir. Es momento de fe y confianza construida alrededor del Señor. También es momento en que muchos caerán y regresarán a sus costumbres terrenales.

Cada Creyente debe experimentar cambios en su familia, acogiendo a Cristo más y más, dejando atrás todas sus costumbres familiares viejas. El  nuevo valor de la familia es un mayor amor y más compromiso que nunca entre cada miembro de familia para seguir a Cristo. Se crea una unión mayor entre las personas que acogen la Cristiandad. 

Si los miembros de la familia se rehúsan a acoger a Cristo, pueda que el Creyente tenga que partir por una temporada o por siempre, sujeto al estado mental particular de esa familia.  El Creyente debe estar dispuesto a alejarse de la familia carnal y todas sus costumbres para acoger a Cristo y al Reino de Dios.

El primer amor debe siempre ser para el Altísimo. El Reino de Dios y sus valores deben convertirse en el motivo principal de comportamiento para el miembro de familia que se ha convertido en Creyente. Cuando vengan las pruebas, como ciertamente vendrán, el Creyente debe sostener su fe. No puede haber un término medio en esta situación, no se puede negar a Cristo, ni la voluntad del Padre Celestial.

EL PLAN DE SALVACIÓN - RESTAURACIÓN DE LA CAÍDA

Para que Dios lleva a cabo la Salvación del hombre a través de su Plan de Salvación, El llevó por generaciones la sangre de vida que sería utilizada para llevar la Semilla de la Vida que terminaría con la maldición para liberarlo de la misma y reconciliarlo con el Altísimo.  

Luego, aquellos que creyeran y recibieran al Señor Jesucristo serían reconciliados con el Altísimo. Y en este estado de fe, estas personas se convertirían en la Familia de Dios, los Hijos de la Promesa. Serían los hermanos y hermanas de Cristo, ya que seguirían el control y la guía del Espíritu Santo. De la oscuridad y la muerte, a través de la fe, serían nacidos de la Luz y vivirían eternamente una vez más.

Se volverán extranjeros y extraños en el mundo de oscuridad. Entrarían en un nuevo Reino y ya no tomarían parte de los principios básicos de auto-conservación y autonomía.

Sus matrimonios tomarán el liderazgo y la guía del Espíritu Santo en sus vidas.  Sus hijos se volverían los descendientes sagrados para el servicio de Dios, como reyes y sacerdotes de Su Reino.

Los Hijos se educarán para saber que ya no hacen parte del mundo, sino que su propósito sería el ser testigos del Reino de los Cielos y del Plan de Salvación de Dios...el Señor Jesucristo. Luego se les instruiría sobre la naturaleza carnal del hombre y sus oscuros propósitos.

La familia Cristiana nace de Dios.  Nacida en el Reino de Dios. Sin tener relación en el mundo de la oscuridad.  Una separación completa de la autonomía del hombre.

LA FAMILIA

El Señor de las Alturas ordena familias. Cada una de estas familias están llenas del Espíritu Santo y sus descendientes para recibir la voluntad del Altísimo en sus vidas. Tales familias confiarán entera y totalmente en el Espíritu Santo para todas las cosas. Cada miembro tendrá el Espíritu de la Sabiduría y el Entendimiento, el Espíritu del Consuelo y el Poder y el Espíritu del conocimiento y el Temor de Dios.  

Ellos se regocijarán en el Temor a Dios.  Caminarán y existirán según el amor y protección maravillosa de Dios.

Esta familia, nacida del Espíritu de Dios, ya no tomará parte del Árbol del Conocimiento, resistiendo a la tentación a través del Espíritu de Dios.  Esta familia tendrían tal relación con el Señor de la Gloria, que sería Su diaria compañía.

El Padre y el Hijo serían compañeros y vivirían en amor y guía de su familia. Los ángeles protegerían y darán consejos a esta familia.

Esta familia sería una gente separada, una perteneciente al Señor. Diferente en todos sus principios y maneras, verdaderos extranjeros sobre y en este mundo de oscuridad. Esto se establecerían para mostrar y probar su formas de amor entre ellos y el compromiso por el Reino de los Cielos, que el Señor Jesucristo ya ha venido en carne y nacido entre los muertos por el Padre Señor Altísimo. 

Esta familia, la verdadera familia que Dios ha sido sacada de las tinieblas y la llama para sean Sus propios hijos y pueblo.

MARIDO

El marido no debe tener sino una sola esposa. El marido es llevado al Espíritu Santo para que controle su mente y lo lleve a donde el Espíritu desea que vaya la familia e instruyéndolo en lo que debe hacer la familia. El marido es obediente al Espíritu Santo, en sumisión total a la Voluntad de Padre-Dios.

El marido, teniendo que representar la posición del Señor Jesucristo, ama profundamente a su esposa e hijos, siempre llevándolos hacia el Cielo y sus directrices. El marido es el sirviente para cuidar y liderar a su esposa y sus sagrados descendientes al Maestro de todas las cosas. El se dirige a Jesucristo y disminuye su naturaleza para que Cristo pueda aumentar en su integridad a través de él para su esposa e hijos.

ESPOSA

La esposa, tiene que jugar la posición del Cuerpo de Cristo o la Iglesia. La esposa también tiene que representar la posición del Espíritu Santo. Ella se disminuye a si misma y apunta todo hacia su marido. Ella se rinde a su marido para pensar como el, teniendo el mismo propósito y corazón para todas las cosas, proporcionado una unidad entera y total para la gloria del marido.

Ella vuelve a la anterior gloria del Jardín del Edén y se convierte verdaderamente en su ayudante. Ella camina en el amor devoto del compromiso y nunca toma protagonismo, sino que la deja para su marido.

La esposa lidera  a sus hijos al marido, mostrándole a sus hijos la unidad de la fe y enseñándoles que la obediencia que proviene de la fe. Ella no habla por su propia cuenta y dice y habla voluntariamente lo que se le indica. Todas sus acciones están guiadas por el Espíritu Santo, su menta esta sujeta al control del Espíritu Santo, deseando agradar y servir al Maestro.

HIJOS

Los hijos, habiendo sido criados de esta manera, se convierten en personas separadas del mundo, teniendo amor y conocimiento viviente para y del Reino de los Cielos. Ellos sobresalen en todo lo que hacen ya que solo hacen lo que son inducidos a hacer. Ellos aprenden a consignar sus vidas a la voluntad del Padre y ser hijos de la fe, obedientes, caminando en la Luz de la Vida, llevando toda la gloria al Señor Dios Altísimo, su Padre. Ellos son los futuros servidores del Reino, aprendiendo como realizar sus respectivas responsabilidades a través de las instrucciones del Espíritu Santo.

CONCLUSIÓN

El Altísimo ordena a la Familia de Dios. La familia y sus Hijos, quienes han salido de la oscuridad, aquellos que reciben a Jesucristo como el Señor, como se define claramente en Juan 1.

La familia de Dios es la familia que ya no se alimenta del Árbol del Conocimiento, sino que tiene la total y completa confianza en Dios para todo conocimiento requerido o necesitado. Restauración al Estado antes de la Rebelión (La Caída).

El no tiene ni ordena familias en general, aquellos que son de este mundo. Sino a nivel individual, el Espíritu Santo pone de manifiesto el testigo y la convicción del pecado, la justicia y el juicio.  Aquellos que se acogen al Espíritu, se convierten en hijos de Dios, aquellos que no permanecen en el estado de ser condenados.

Dios pone de manifiesto Su propósito y voluntad sobre la vida de Sus Hijos y junta los dos para un propósito claro y la familia es nacida de Dios. 

La familia Cristiana, de manera simple, se crea cuando por el poder e instrucciones del Espíritu Santo se juntan Cristianos verdaderos para ser unidos como uno. Luego la familia Cristiana tiene el plan y el propósito divino del Altísimo, predestinados a realizar un buen trabajo.

Es muy claro que el Altísimo no se inclina a la voluntad del hombre, sino que debe ser la voluntad del hombre la que debe someterse y entregada al Espíritu Santo para su control y guía absoluta a través de la vida de la persona. Cuando el macho o hembra Cristiana se juntan a través de las instrucciones del Espíritu del Señor, esta pareja se marca por el Altísimo para ser "un sola carne" para Sus propósitos. La familia Cristiana esta formada por estos Creyentes quienes  dependen totalmente en la confianza de Señor Jesucristo para todos los aspectos de sus vidas, especialmente en el matrimonio.

Dios no ordeno a la familia terrenal (carnal). Pero si ordenó la la Familia Cristiana. Que la Gloria, el Honor y el Poder sean para el Señor Dios Altísimo, por siempre, ¡Amen!

 

Fechado: Abril 18 de 1996

 

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